Aeon's End: la última defensa de Gravehold

Hay mecánicas que parecen un detalle y resultan ser todo. En Aeon's End, esa mecánica es una sola regla: el mazo nunca se baraja.

Lo que a primera vista parece una rareza se convierte, en cuanto empiezas a jugar, en el corazón de todo. Cada carta que descartas importa. Cada decisión que tomas ahora condiciona lo que tendrás dentro de dos turnos. No hay azar que te salve. Solo planificación, coordinación y, en los peores momentos, resignación colectiva ante una némesis que no da tregua.

Bienvenido a Gravehold. La última ciudad.

El fin del mundo tiene sus reglas

La premisa de Aeon's End es sencilla de explicar y difícil de olvidar. Los jugadores son Magos de la Brecha, los últimos defensores de Gravehold, una ciudad subterránea que es el único refugio que queda para los supervivientes de una invasión que ya arrasó con todo lo demás. Cada partida enfrentará al grupo a una Némesis diferente, una criatura con sus propias reglas, sus propios ataques y su propia forma de hacerte sufrir.

El sistema de turnos no es fijo: el orden en que actúan jugadores y némesis se determina cada ronda mediante un mazo de órdenes aleatorio. Esto significa que a veces tienes tiempo de prepararte. Y a veces la némesis ataca dos veces seguidas y todo se desmorona antes de que puedas reaccionar. Es caos controlado. Y funciona.

Lo que distingue a Aeon's End de otros juegos de construcción de mazos es que aquí no compites contra nadie más. Ganas juntos o perdéis juntos. Las decisiones se toman en voz alta, los errores se comparten, y los aciertos también. Es un juego que invita a la conversación, a la estrategia conjunta, a ese momento en que alguien ve la jugada que nadie más había visto.

La Guerra Eterna: más de lo mismo pero mejor

Aeon's End: La Guerra Eterna es un juego independiente, lo que significa que no necesitas el juego base para empezar. Viene con todo lo necesario para jugar, más las expansiones La Oscuridad Exterior y El Vacío incluidas en la misma caja.

El diseño de La Guerra Eterna refina lo que ya funcionaba en el juego original e introduce un elenco completamente nuevo de magos y némesis. Es algo más exigente en cuanto a dificultad, pero esa curva adicional es lo que le da su carácter propio. Los jugadores veteranos de Aeon's End encontrarán aquí un reto renovado. Los que empiezan por La Guerra Eterna descubrirán que el hobby de los juegos de mesa puede ser más profundo de lo que imaginaban.

Y la gran noticia es que ambas cajas son completamente compatibles. Mezclar magos, némesis y contenido de las dos versiones multiplica la rejugabilidad de forma exponencial. No hay dos partidas iguales cuando combinás lo mejor de ambas.

Para quién son estos juegos

Aeon's End es para quien disfruta de pensar. No es un juego de suerte ni de reflejos, es un juego de planificación y comunicación. Funciona desde un jugador en solitario hasta cuatro, y la experiencia en solitario es especialmente sólida para quien quiera un desafío exigente sin depender de que haya más gente disponible.

La dificultad es media-alta. No es un juego para estrenar en una quedada con gente que no juega habitualmente, pero sí es perfectamente accesible para cualquier persona que haya pasado por un par de juegos cooperativos antes. La curva de aprendizaje se supera rápido, y a partir de la segunda partida el sistema ya fluye con naturalidad.

En Arkiv tenemos disponibles tanto Aeon's End como Aeon's End: La Guerra Eterna. Si empezáis de cero, cualquiera de los dos es una entrada válida. Si ya conocéis uno, el otro es la compra más obvia que podéis hacer.

Juegos mencionados en este artículo

Aeon´s End

Aeon´s End

€90,00

Aeon´s End: La Guerra Eterna

Aeon´s End: La Guerra Eterna

€94,95